Como asociación de organizaciones de la sociedad civil que trabajan en pos de los derechos de la niñez en el país, declaramos:

  1. En nuestra presentación ante la Comisión Especial de Infancia del Senado el 6 de septiembre del año 2016, expresamos “Que el Defensor de la Niñez no tenga rango constitucional, hace que su impacto sea mucho más acotado en la sociedad…”, e
    instamos a la Comisión a resolver ese vacío tramitando con urgencia el proyecto de ley que, como Bloque junto a 5 Senadoras y Senadores, ingresamos el año 2013 (Boletín Nº 9.153-07) proponiendo una reforma constitucional al respecto. No fuimos escuchados.
  2. En la misma ocasión, señalamos que instalar una Defensoría de la Niñez sin contar con un sistema de protección integral de los derechos de niños, niñas y adolescentes en todo el país “implicará un contexto legal e institucional, que no favorecerá su labor…”. Hasta el día de hoy y desde 1990, gobiernos y parlamentos, han estado discutiendo sobre si Chile tendrá o no una Ley de Garantías y de Protección Integral de Derechos de la Niñez y un sistema coherente con ella.
  3. Todo el año 2016 y 2017 trabajamos intensamente por hacer realidad su creación y confrontamos, en los debates, a un amplio y transversal mundo político que no deseaba una institución autónoma como la Defensoría de la Niñez, porque veían su existencia en un Departamento del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH).
  4. Dicho lo anterior, afirmamos que, siendo una institucionalidad de muy reciente data, debe lograr configurar una institución independiente, en pro de ejercer funciones de supervigilancia sobre todo el sistema de protección de la niñez, buscando actuar
    como órgano de persuasión, para hacer exigibles los derechos reconocidos a todos los niños y niñas, especialmente, en lo que concierne a promover la participación efectiva. Esto es un enorme avance en materia de derechos humanos en nuestro país.
  5. Este avance debe ser cuidado, debe ser preservado y debe ser fortalecido, pues la realidad de niños, niñas y adolescentes nos lo demanda. Por ello insistimos en que la discusión a dar es respecto a dotar a la Defensoría de la Niñez de rango constitucional
    y lograr, por fin, una ley de protección integral, consideramos que cualquier otra discusión sobre situaciones episódicas, pretendiendo descabezar a la institución, es remar en sentido contrario, buscando, a sabiendas o no, el fin de esta nueva institución.

Entradas recomendadas

Aún no hay comentarios, ¡añada su voz abajo!


Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *