Las tareas pendientes de nuestra sociedad en materia de Derechos Humanos

Por Catherina Olivares |

La Declaración Universal de los Derechos Humanos, promovida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en París el año 1948 luego de los horrores de la 2da Guerra mundial,  constituye un acuerdo entre las naciones para cumplir con los ideales impulsados hace 150 años por la revolución francesa. Se conmemora cada 10 de diciembre y obedece a un consenso amplio basado en los ideales del periodo de la Ilustración, en los inicios del Contrato social de Russeau y en la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789, antesala de la manifestación de los Derechos del Niño, que en 1959 cambia la forma en que se abordan las temáticas relacionadas con la infancia.

Destacan en su preámbulo, conceptos como la libertad, justicia y paz, que orientan a la “igualdad de derechos de todos los miembros de la familia humana”, al reconocer que el desconocimiento de tales valores ha llevado a la humanidad a cometer actos de barbarie y ultraje de la dignidad de las personas, por lo que es preciso identificar estándares que permitan el reconocimiento de las condiciones de igualdad entre todos los seres humanos, la protección de los derechos básicos como el derecho a la vida, a  la dignidad, la igualdad entre hombres y mujeres, el derecho a una vida digna, la valoración de la libertad como un concepto amplio, entre otros.

Esta carta fundamental, guía a los pueblos y naciones a respetar los derechos y libertades de todas las personas, y a cautelar el cumplimiento de tales principios implementando acciones y sanciones en el territorio de los estados partícipes.  Está compuesta por 30 artículos, que promueven orientaciones en base a que “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros” (Artículo 1), mientras que en el Artículo 2, propone que “Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición”.

Ante esta declaración la pregunta es ¿Cuánta tarea tenemos pendiente para la ampliación de estos derechos y de avanzar un paso más?  ¿Estamos preparados, para reconocer que los Derechos Humanos no son patrimonio de quienes los reclaman (con justa razón), sino que constituyen el compromiso y obligación de todas las personas para garantizar el contrato social y así evitar aberraciones del abuso del poder, de las ideologías hegemónicas y de la vulneración del derecho fundamental?. La tarea será ardua al reconocer que a casi 70 años de esta declaración, quedan muchos flancos que abordar para consolidar los derechos humanos en su más amplia expresión y velar para que  las nuevas generaciones se eduquen adecuadamente en el derecho y el deber de la participación activa y la construcción de una sociedad basada en el respeto de los derechos de todos.

Debates Internacionales: Desarrollo sostenible, participación ciudadana y rol de la sociedad civil

Por Miguel Santibañez |

Entre el 9 y el 18 de julio se desarrolló el Foro Político de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (HLPF) en Nueva York y ACCIÓN, estuvo presente a través de su Director Ejecutivo, Miguel Santibáñez. Aquí comparte algunas reflexiones sobre la instancia, los desafíos para la sociedad civil y adelanta algunos de los temas que se discutirán en Chile en el Encuentro Mundial de ONG del próximo 7 de septiembre.

Como Asociación Chilena de ONG estamos vinculados a otras Asociaciones Nacionales de ONGs a través de la Mesa de Articulación de América Latina y el Caribe y participamos activamente en varios debates y paneles de reflexión sobre el cumplimento de la Agenda2030 por el Desarrollo Sostenible, junto con otras coaliciones regionales como la coalición asiática, la africana, la europea, entre otras.

En ese marco una instancia relevante fue el Foro Político de Alto Nivel, donde se realizan las presentaciones de los llamados Informes Nacionales Voluntarios (en inglés Voluntary National Review o VNR) que realizan los Estados miembros sobre la implementación de los Objetivos para el Desarrollo Sostenible (ODS). Ésta es la instancia internacional más importante de Naciones Unidas para dar seguimiento global a la Agenda 2030.

Limitaciones a la participación ciudadana y priorización de los ODS

Este año, en el caso latinoamericano diez países hicieron su presentación y tres de ellos por segunda vez: Colombia, México y Uruguay. Las presentaciones son bastante breves. En total tienen un tiempo que no supera los 30 minutos y se dividen en 15 o 20 minutos de informe oficial para dar paso luego a preguntas de los Estados miembros y, en los últimos dos o tres minutos, recién se abre el espacio a preguntas de la sociedad civil.

Los informes oficiales están a cargo de los gobiernos, principalmente a nivel ministerial y, en algunos casos, incluye la participación de algún sector relevante de la actividad nacional, como pueden ser parlamentarios, empresarios o, en raros casos, algún representante del sector ONG. En ellos predomina la reafirmación de actividades que se intentan vincular con la implementación de la Agenda2030, pero que no necesariamente son innovaciones, sino políticas públicas que ya se vienen realizando. En algunos casos hay países que tienen planes nacionales de desarrollo y han intentado hacer una conexión con las temáticas de la Agenda de Desarrollo.

Allí surge un debate respecto de los grados de participación ciudadana que existen en este espacio internacional. Yo diría que este 2018 uno de los elementos centrales fue, justamente, la gran interrogante sobre la participación ciudadana. Hay que considerar que el HPLF implica una institucionalidad compleja, lo que se puede ver en la misma materialidad cotidiana dentro de Nacionales Unidas, que se expresa en muchos filtros, muchas barreras, muchos controles para pasar de un lugar a otro o para  informar sobre las actividades relevantes que hay a nivel oficial y extra oficial.

Hay un segundo foco de polémica que tienen que ver con la priorización que hace Naciones Unidas de algunos ODS para revisar con mayor profundidad cada año. Eso genera un conflicto, porque uno de los principios de la Agenda2030 es la interconectividad de los 17 Objetivos, su indivisibilidad, el que “si no se cumple uno no se cumple ninguno”, lo que va muy fuertemente acompañado de la idea de que “Nadie puede quedar atrás”.

Plantaciones de paltos: la carencia de una legislación para el uso del suelo

Por Fernanda Miranda |

Según los catastros de Odepa-Ciren, la superficie total plantada con frutales paso de 89.488 hectáreas en 1975 a 315.375 ha en 2016, lo que significa un crecimiento de 252% en el período.

Esta situación refleja claramente el cambio que se ha ido gestando desde 1980 en el modelo productivo del sector agrícola. Las consecuencias socio ambientales de la reestructuración del sector son profundas, y se relacionan con problemas de pobreza rural y degradación ambiental, que, si bien han estado presentes en las diferentes etapas del desarrollo agrícola nacional, hoy adquieren características particulares. Esto porque la “modernización” productiva de la agricultura está estrechamente asociada a la práctica de monocultivos y a una incorporación de paquetes tecnológicos que han permitido una expansión vertical de la frontera agrícola, lo que ha conllevado serios efectos en los suelos, las aguas, la conservación de la biodiversidad, la salud y calidad de vida de los seres humanos.

Uno de los frutales protagonista en el escenario actual de la agricultura del país, es el palto. Este, según cifras de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA) ocupa el tercer lugar en superficie plantada a nivel nacional, con el 9,5%.

El modelo agroexportador de paltos en Chile ha estado orientado exclusivamente a maximizar la productividad de este fruto en el corto plazo, sin considerar los graves problemas sociales y ambientales que genera. Ejemplo de esto es la destrucción de suelos como consecuencia de las plantaciones de palto en laderas. Resultan preocupantes las cifras respecto al cultivo de paltos en suelos sin aptitud para ello. En la Región de Valparaíso, que concentra la mayor superficie plantada, con 19 mil ha al año 2017 –equivalentes a un 64% de la superficie nacional de paltos-, actualmente un 39% de las plantaciones de esta fruta, equivalentes a más de 7 mil hectáreas, se encuentra en suelos con capacidad de uso VII, es decir, con pendientes entre un 30 y un 60%, de baja profundidad efectiva -de ahí que el sistema de cultivo en camellones sea el más utilizado-, y con un muy alto riesgo de erosión. Casi un 9% se encuentra en suelos con capacidad de uso VIII, los cuales no tienen aptitud agrícola, ganadera ni forestal, con altísimo riesgo de erosión, por lo que debieran estar destinadas a la conservación de la vida silvestre y la protección de hoyas hidrográficas, y no a actividades productivas. La situación es la misma en las regiones de Coquimbo y Metropolitana que ocupan el segundo y tercer lugar respectivamente en la plantación de paltos a nivel nacional.

La alteración que se realiza en el suelo al momento de ejecutar una plantación en ladera, es siempre una acción de alto impacto, pero especialmente cuando las plantaciones se establecen en camellones en el sentido de la pendiente, como es la tendencia en nuestro país. La destrucción de suelo como consecuencia del cultivo de paltos en laderas está descrito en pocos estudios, sin embargo los monitoreos realizados a la fecha, indican que se está frente a un grave y silencioso impacto ambiental, ya que las tasas de erosión son 650 veces mayores en los sectores con camellones en comparación con el suelo sin intervención.

Antes de que las laderas fueran ocupadas con plantaciones frutales, en estos sectores existía abundante vegetación nativa -y fauna asociada-, la que fue sustituida y alterada a través de una fuerte intervención destinada a la producción frutícola generando un grave impacto en ecosistemas con alto valor ecológico, en una zona donde justamente la conservación de la vegetación nativa juega un rol muy relevante para morigerar los efectos de los cambios en el clima y la disponibilidad de aguas. A la sustitución de vegetación nativa por plantaciones de paltos, se deben sumar las de plantaciones de otros frutales protagonistas en el modelo agroexportador chileno como la vid de mesa, nogales, manzanos, entre otros. Además, la destrucción/eliminación de estas formaciones vegetacionales es poco responsable considerando que, dichos ecosistemas no están representados en el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNASPE).

De este modo, la deforestación y la sustitución de vegetación nativa para sostener la expansión frutícola destinada principalmente al mercado internacional ha sido uno de los principales causantes de la transformación del paisaje en el centro norte del país, con un uso intensivo e indiscriminado del suelo y las aguas. Asimismo, la alteración del perfil del suelo y la pérdida de vegetación nativa, tiene un impacto directo en el aumento del escurrimiento superficial del agua y por consiguiente en la disminución en la infiltración, situación que ha afectado la recarga de acuíferos en regiones en donde este recurso –cada día más escaso- es esencial tanto para la pequeña agricultura como para la producción y abastecimiento de agua potable.

Desde los años 70’ en nuestro país ha estado ocurriendo una reconfiguración del mundo rural consolidando en el sector silvoagropecuario de Chile un modelo agroexportador. Este modelo de desarrollo implantado en dictadura se funda en la plena apertura de la economía al exterior y en el ordenamiento de la actividad productiva sobre la base de sus ventajas comparativas y el desarrollo de ventajas competitivas y se consagra producto de la suscripción de acuerdos comerciales con otros países durante los gobiernos de la ex Concertación. En este contexto, las condiciones agroclimáticas de gran parte del país estimularon de forma importante la expansión de la fruticultura produciendo grandes cambios en el uso del suelo, los cuales durante los últimos años han comenzado a mostrar sus consecuencias con las graves situaciones que de déficit hídrico que afectan a comunas como Petorca. Las nulas prácticas de ordenamiento territorial en zonas rurales en nuestro país, podrían estar contribuyendo a la erosión los suelos, y por consiguiente a la disminución de la recarga de acuíferos, condiciones que pueden agravarse a causa de la variabilidad climática.

Desde Fundación Terram consideramos que es hora de mirar más allá del modelo agroexportador y el beneficio de unos pocos. Se debe abordar de forma urgente la problemática asociada a los suelos y el agua que afecta a las comunidades y los ecosistemas. Creemos que es necesario avanzar hacia un modelo de desarrollo agrícola que sea socialmente justo y que esté en armonía con los procesos hídricos y edáficos.

Declaración de ACCIÓN ante asesinato de Camilo Catrillanca

Comunicado ACCIÓN por asesinato de Camilo Catrillanca

15 de noviembre 2018

El miércoles 14 de octubre el joven mapuche de 24 años, Camilo Catrillanca, recibió un impacto de bala en la cabeza que le costó la vida durante un operativo del llamado “Comando Jungla” de Carabineros de Chile.

Camilo Catrillanca era nieto del lonko Juan Segundo Catrillanca, de la Comunidad Tradicional de Temucuicui, e hijo de Marcelo Catrillanca, un histórico luchador del Pueblo Mapuche.

Desde ACCIÓN condenamos el resultado del desproporcionado uso de la fuerza producto del violento ingreso del Comando Jungla, que tuvo como consecuencia la muerte de este comunero mapuche. La persecución de delitos comunes y/o contra la propiedad no puede hacerse a costa de la vida de personas.

Nos sumamos a la voz de distintas organizaciones de la sociedad civil al exigir una investigación imparcial que permita esclarecer realmente los hechos y hacer justicia ante este asesinato.

Esta muerte de un comunero mapuche en manos del Estado chileno se suma a otras, que por nombrar solo a algunos, Álex Lemun, Matías Catrileo o Jaime Mendoza Collío, todas ocurridas en el marco de la militarización del sur del país a las comunidades mapuche que están en procesos de recuperación territorial.

Por lo mismo, junto con solidarizar con las justas demandas del pueblo mapuche, llamamos a las autoridades a asumir su responsabilidad y seguir avanzando, por la vía del diálogo, hacia la resolución de un conflicto histórico con el pueblo mapuche.

Con valiosos aprendizajes personales y para las organizaciones de la sociedad civil finaliza Taller “Derechos, desigualdad y género”

Los días 9, 16 y 20 de noviembre se realizó en las oficinas de ACCIÓN el Taller “Derechos, desigualdad y género”. La iniciativa se enmarcó en nuestro segundo ciclo de charlas de asistencia técnica para las organizaciones socias y fue facilitado por Francisca Pérez, profesional consultora experta en la materia y vicepresidenta de la Corporación La Morada.

Durante tres jornadas las representantes de distintas organizaciones socias conocieron conceptos de género y feminismo, y debatieron sobre los derechos y las desigualdades que existen en la materia. La instancia buscaba entregar a las asistentes herramientas para analizar y diseñar políticas de género ya sea en sus instituciones base u otras instancias.

Desde la ONG Raíces, Gloria Lazo indicó que El espacio fue inmensamente interesante: “Hoy en día se habla del feminismo como una moda, pero no hay que comprenderlo desde esa perspectiva, sino como una reivindicación de los derechos de la mujer, que tiene una historia, una lucha, teorías, sistematizaciones y eso es algo que muchas veces uno desconoce desde la ignorancia y porque muchas veces en la educación formal nadie te lo pasa”.

Por otro lado, Daniela Gutiérrez de CEANIM sostuvo que se va con una grata satisfacción: “Había tenido temores porque te ves expuesta a materias que no manejas mucho, pero la verdad es que fue súper buena experiencia, aprendí compartí y me voy feliz. Este tipo de instancias apuntan a las ONG pero también hacen un trabajo importante con las bases”.

Otra de las asistentes, Andrea Campos, de la ONG La Caleta indicó que: “la mejor herramienta de educación continua en temáticas de género son las capacitaciones, talleres e instancias colectivas en función de socializar, concientizar e instalar la igualdad y equidad de género al interior de las organizaciones de modo tal de proponer y adoptar una  cultura institucional transformadora de forma gradual y progresiva”.

Así, las integrantes del taller hicieron una invitación a las organizaciones que son parte de ACCIÓN a aprovechar estas instancias y llamaron a más hombres a ser parte de estos temas que, finalmente, no son de hombres o mujeres, sino de la sociedad en su conjunto. “La invitación es a informarse, a no tener prejuicios con el tema, trabajar colectivamente y sociabilizar el conocimiento”, añadió Gloria.
Francisca Pérez también entregó su mirada como facilitadora del taller, considerando que fue muy interesante desde el punto de vista de quienes participaron y también por las reflexiones que surgen en un trabajo colectivo, en especial aquellas que se orientan a las condiciones de trabajo de cada una de las ONG, pero también de los distintos equipos y de los distintos proyectos que se pueden concebir desde la sociedad civil.

“Yo creo que sigue siendo profundamente importante el pensar en nuestro trabajo como sociedad civil organizada desde una lógica que no te matice a la sociedad, que no clasifique entre pobreza, género, drogas, entre otras categorías, sino que más bien que podamos avanzar en una concepción más compleja, y a la vez más sencilla para la intervención, que sea capaz de entender que hay cuestiones transversales, cosas que son estructurales de nuestra sociedad, nuestra cultura y nuestra economía y que casa una de nuestras acciones tiene que contemplarla de una manera específica”.

También indicó que queda con una grata sensación de la posibilidad de seguir trabajando a través de la constitución de redes, redes de colaboración, redes de diálogo que puedan potenciarse en el tiempo “porque sabemos que quizás la manera más eficiente de potenciar nuestra incidencia, nuestra capacidad de transformar, es a través del trabajo colectivo y las redes tienen ese potencial”.

#ConlaFuerzadeTodas: campaña buscar erradicar la violencia contra las mujeres

Bajo el lema “Contra la violencia machista” y con el hashtag #ConlaFuerzadeTodas, el video busca dar cuenta del grave problema social que enfrentan las mujeres a lo largo de su vida, relevando cifras esclarecedoras: durante 2018 se han perpetrado un total de 47 femicidios, mientras que cerca de 2 mil mujeres denunciaron ser víctimas de violación en 2017.

Asimismo, la producción destaca que las mujeres perciben un 31,7% menos de ingresos que los hombres por igual trabajo y que por un mismo plan de Isapre pueden llegar a pagar hasta un 179% más que ellos.

A través de relatos de mujeres de diferentes edades y contextos sociales, el video busca comprometer a la sociedad a terminar con todas las formas de violencia hacia las mujeres y llama a concientizar sobre la dimensión cultural, social y estructural del problema.

25 de noviembre: Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres

El video, realizado en conjunto por la Cátedra Amanda Labarca de la Universidad de Chile y la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres , se lanzó por redes sociales ad portas del Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres, fecha en la que se conmemora el asesinato de las hermanas Mirabal el 25 de noviembre de 1960, durante la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo en República Dominicana.

En 2009 ONU Mujeres lanzó la campaña Di NO. ÚNETE, designando el 25 de cada mes como Día Naranja. Esta iniciativa pretende movilizar a la sociedad civil, activistas , gobiernos y el Sistema de la ONU para que juntos amplíen el impacto de la campaña del Secretario General, ÚNETE para Poner Fin a la violencia contra las Mujeres. Se anima a los participantes a que lleven puesto algo de color naranja para mostrar solidaridad con la campaña, ya que este color simboliza un futuro mejor y un mundo libre de violencia contra mujeres y niñas.

El tema de la campaña 2018 es Pinta el mundo de naranja: #EscúchameTambién y como ediciones anteriores, la fecha marca el lanzamiento de los 16 días de activismo, que concluirán el 10 de diciembre 2018 coincidiendo con la observación del Día de los Derecho Humanos.

Se celebrarán una multitud de eventos alrededor de esta campaña, entre los cuales se teñirán de naranja los edificios y monumentos más emblemáticos alrededor del mundo, para recordar la necesidad de crear un futuro sin violencia de género.

Proyecto Asocia 2030: Finaliza Diplomado “Agenda 2030: Desarrollo Sostenible y Participación Ciudadana” impartido por Universidad de Los Lagos

Alianza entre la Universidad de Los Lagos y el Proyecto Asocia 2030 generó una plataforma inédita de asociatividad y formación para cerca de 40 profesionales pertenecientes a organizaciones de la sociedad civil de distintas regiones.

Con un conversatorio sobre las Proyecciones y Desafíos de la Agenda 2030 en los Territorios y las Comunidades, se dio cierre al Diplomado “Agenda 2030: Desarrollo Sostenible y Participación Ciudadana” impartido por la Universidad de Los Lagos en conjunto con el Proyecto Asocia 2030, y financiado por la Unión Europea.

Daniela Gac, subdirectora del Centro de Estudios del Desarrollo Regional y Políticas Públicas (CEDER) de la Universidad de Los Lagos, destacó que esta iniciativa “nos ha permitido retomar la relación de tuvimos anteriormente con la sociedad civil y ver como la Academia puede entregar contenidos y obtener aprendizajes de lo que está pasando en los territorios. Uno de los puntos relevantes del diplomado fue ir a las regiones y conocer sus realidades para hacer el trabajo de articulación. Pudimos ver como los temas que se estaban discutiendo tenían pertinencia y al mismo tiempo se podían enriquecer conociendo el desarrollo con las comunidades. Esperamos que se hagan más iniciativas como estas en regiones”.

Alex Barril, coordinador del Proyecto Asocia 2030, explicó que este diplomado buscó generar un espacio que favoreciera la asociatividad y participación ciudadana, a través del intercambio de experiencias entre los territorios, y el reconocimiento conjunto de las problemáticas comunes, desde la mirada de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible. “Estamos muy satisfechos con los resultados, porque es primera vez que una iniciativa de este tipo nace desde la sociedad civil y de la mano de la academia, poniendo a disposición un conocimiento relevante para el desarrollo sostenible del país”.

Luis Ossa, director de Acción Solidaria del Hogar de Cristo, señaló estar “muy agradecido por la oportunidad de participar en este diplomado de formación continua. Los profesores lograron aterrizar lo teórico a los desafíos y realidades que está enfrentando la sociedad en este minuto. Se logró generar un trabajo colaborativo, que ayuda a incorporar elementos conceptuales para afinar la brújula hacia dónde van los cambios sociales, los cuales están muy bien delineados por la Agenda 2030”.

Luisa Alvarez, directora regional de la Fundación para la Superación de la Pobreza Antofagasta, enfatizó que “la calidad del diplomado ha sido excelente. Fue un gran desafío sintetizar una cantidad enorme de contenidos que, al analizarlos y darnos el tiempo de reflexionar en torno a ellos, hemos visto cómo se han convertido en una herramienta para la incidencia. Fue una sorpresa el nivel tan alto que tuvieron los contenidos con los que estábamos trabajando y eso fue muy bien valorado. Asimismo, se agradece la posibilidad de escuchar a otros, de dialogar presencialmente en función a un territorio, porque la mirada se vuelve pertinente.”

El Diplomado se desarrolló entre los meses de mayo y diciembre del presente año y registró 38 alumnos, todos profesionales pertenecientes a organizaciones de la sociedad civil socias de las tres plataformas que conforman el proyecto: la Asociación Chilena de Organismos no Gubernamentales, la Comunidad de Organizaciones Solidarias y la Red Voluntarios de Chile. El Diplomado se impartió en paralelo en las regiones Metropolitana, de Antofagasta, La Araucanía y Valparaíso, en modalidad semipresencial, a través de una plataforma virtual diseñada por la universidad, y de sesiones presenciales con los participantes cada una de las regiones.

Seminario Asocia 2030: Sociedad Civil busca tener un rol activo en la implementación de la Agenda 2030

Representantes de organizaciones sociales, organismos públicos e internacionales destacaron la importancia de fortalecer el rol de la sociedad civil para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030. 

Con la presencia de la embajadora y jefa de la Delegación de la Unión Europea (UE) en Chile, Stella Zervoudaki, la subsecretaria de Evaluación Social, Alejandra Candia, la secretaria ejecutiva de la Asociación Nacional de Centros de Investigación, Promoción Social y Desarrollo del Perú, Josefina Huamán, entre otras autoridades, se desarrolló el Seminario Internacional “Sociedad Civil y objetivos de desarrollo sostenible, desafíos para la cooperación y la participación ciudadana”, organizada por el Proyecto Asocia 2030.

El evento, que se desarrolló los días 4 y 5 de diciembre, se enmarca en las actividades desarrolladas por el proyecto Asocia 2030, financiado por la Unión Europea y cuyas acciones han sido ejecutadas por la Asociación Chilena de Organismos No Gubernamentales ACCIÓN; la Comunidad de Organizaciones Solidarias; y la Red Voluntarios de Chile, que en conjunto reúnen a cerca de 400 organizaciones de la sociedad civil chilena.

Al respecto, Stella Zervoudaki destacó que para la Unión Europea la sociedad civil es muy importante como elemento de democracia participativa que complementa la democracia representativa. “Es importante que los gobiernos apoyen el rol de la sociedad civil, reconociendo su valor y los desafíos que confronta: cambios en la estructura de la población y la forma en que se ejerce la democracia; la crisis económica y la falta de fondos para su fortalecimiento y profesionalización; la digitalización que complementa su trabajo, pero no reemplaza su capacidad de incidencia pública; y las noticias falsas y el populismo, que cuestiona todos los valores que construimos desde hace décadas. Es fundamental que no se reduzca el espacio de la sociedad civil”.              

Durante el seminario se propició una reflexión conjunta sobre el estado de situación de los objetivos de desarrollo sostenible, el rol de la sociedad civil, el Estado y los organismos multilaterales en la implementación de la Agenda 2030 y debatir en torno a comprenderla como una hoja de ruta política para Chile y Latinoamérica.

Al respecto, Alejandra Candia señaló que “estamos convencidos que en este desafío de hacer de Chile un país desarrollado desde el punto de vista de un crecimiento más integral, inclusivo y sostenible, no estamos solos. Este tipo de instancias son las que nos permiten convocar y buscar soluciones colaborativas en conjunto con la sociedad civil en el importante rol que juegan a la hora de mejorarle la vida a las personas”.

Para el proyecto, la Agenda 2030 es una oportunidad de para transformar el país, dialogar y debatir sobre el desarrollo sostenible en Chile, y de reflexionar en conjunto acerca de cuál es la posibilidad de abrir espacios de consulta y participación de la sociedad civil en el diálogo que propone esta agenda.

Josefina Huamán, de la Asociación Nacional de Centros de Investigación, Promoción Social y Desarollo del Perú, explicó que “de acuerdo a lo que he escuchado en el seminario, no me parece que el Estado chileno tiene claridad sobre cuál es el espacio que debería darle a la sociedad civil para implementar los ODS. En Perú, si bien hay un organismo que busca una visión común que oriente la planificación del Estado y todos los sectores, la participación de la sociedad civil tampoco es bienvenida de manera potente y decisoria. Se le considera de manera anecdótica, formal, pero no con un rol como actor importante, sino que se le ha dado más relevancia al sector privado. La pregunta es ¿beneficiamos al sector privado o cumplimos los ODS?”.

Álex Barril, coordinador del proyecto, señaló que esta es la última actividad del proyecto, con el que cierra dos años de intenso trabajo. “Estamos muy contentos porque Asocia 2030 logró posicionarse como un espacio de seguimiento autónomo de la implementación de la Agenda y ha colaborado en instalarla dentro del debate público, permitiendo a la sociedad civil organizada establecer un diálogo informado entre sí y con los diferentes niveles del Estado. Hemos propiciado una reflexión en torno a los nuevos paradigmas de cooperación internacional, basados en el enfoque de ‘Desarrollo en Transición’ que se impulsa en la actualidad, así como sus alcances e implicancias tanto para Chile como para los países de la Región”.

Cabe destacar que este seminario forma parte del trabajo del proyecto realizado durante dos años, en los cuales Asocia 2030 generó una serie de instancias de conversación y reflexión tanto en Santiago como en regiones sobre los alcances de la Agenda 2030 en el Desarrollo Sostenible para el país. El proyecto concentró su acción en hacer difusión y seguimiento a cinco de los 17 objetivos de desarrollo sostenible, por considerarlos pertinentes a la realidad chilena. Estos son: Pobreza (ODS 1); Equidad de Género (ODS 5); Desigualdad (ODS 10); Cambio climático (ODS 13) y Justicia y Paz Social (ODS16).

ACCIÓN presenta historia de la sociedad civil organizada en Chile en el marco de sus 25 años de historia

Este 2018 se cumplen 25 años de la fundación de la Asociación Chilena de Organismos No Gubernamentales, ACCIÓN. En este marco se realizó el coloquio “OSC: Memoria, acción y futuro” donde se presentó la “Retrospectiva de la sociedad civil organizada” y se abordaron los desafíos para continuar el camino por la asociación, la colectividad y la transformación social.

Este lunes 17 de diciembre distintas organizaciones de la ciudad civil que forman parte de ACCIÓN, directivos y amigos se dieron cita en el Archivo Nacional para conversar sobre el camino recorrido en estos 25 años de historia y conocer los resultados de la “Retrospectiva de la sociedad civil organizada. 25 años de ACCIÓN”, elaborada por la académica e investigadora Margarita Fernández.

El documento tenía como finalidad hacer un alto en el camino para repasar las decisiones de agentes que se involucraron en el quehacer sociopolítico. Implicaba revisitar aquello que fue significativo para una diversidad de personas que vivieron una experiencia a lo largo de una historia, poniendo en juego sus visiones, convicciones, utopías y esperanzas, y poder relacionar aquello con el presente, sus desafíos y los cambios a los que sus continuadores se enfrentan.

La apertura estuvo a cargo de Verónica Matus, actual Presidenta de ACCIÓN, para quien estos 25 años necesitaban de un instrumento como esta investigación, “la historia hay que pensarla y para eso hay que tener una memoria común”. En ese sentido afirmó que “en la actualidad la democracia no sólo se juega aquí, sino en nuestras redes y nuestros territorios, en otros lugares”, buscando poner el centro en las comunidades.

Además, advirtió: “ Vemos con temor la inmensa represión que hay en Chile, lo que ha ocurrido en La Araucanía, lo que está ocurriendo hoy día en Valparaíso y se nos plantea un tremendo desafío”. Para Verónica siempre es importante recoger lo que tienen que enseñarnos los orígenes, que en este caso es el deseo político de una sociedad de poder transformar las cosas.

Por su parte, Miguel Santibáñez, Secretario Ejecutivo de ACCIÓN afirmó que “detrás de esta historia también hay muchos esfuerzos personales de lo que significa el trabajo gremial, es decir, dedicar horas a una lógica más colectiva, más asociativa en un campo que tiene de por sí muchas complejidades, mucha diversidad y muchas particularidades de agendas específicas”.

Miguel añadió que le parece que hoy se avisora una nueva oposición a la lógica neoliberal, patriarcal, a la lógica racista que está instalada. “Allí hay un campo de oposición que me parece que están habitando nuestras organizaciones no gubernamentales”, sostuvo.

Luego Margarita Fernández recorrió la línea de tiempo de las ONG en Chile con su aporte a la sociedad y la democracia y enfatizó en como las OSC fueron clave para la transición a la democracia e incidieron significativamente en el diagnóstico social del país proponiendo una serie de alternativas a través de políticas públicas. Sin embargo se preguntó: ¿Es posible hoy día contribuir a construir un proyecto democrático de nueva naturaleza? Y respondió: “Creo que hoy hay potencialidades para eso, pero ese proceso requiere de nuevos entusiasmos, nuevas articulaciones y el fortalecimiento de redes con otros que están trabajando en la misma dirección”.

La autora añadió que, a partir del año 2000 que las OSC generaron una especie de retorno a lo ciudadano, y desde el 2010 vieron una cierta apertura a la participación por parte del Estado, la que se supo aprovechar en favor de la movilización social, pero no sin sus frustraciones y fracasos también. En ese sentido advirtió que el mayor obstáculo es que no existe una institucionalidad pública que pueda instalarla seriamente y con efectividad.

Flavia Liberona de Terram destacó la permanente persistencia de ACCIÓN por la asociatividad: “Creo que eso es algo que tenemos que rescatar y asumir quienes somos sus miembros. Hoy tener un colectivo, una asociación e ONG es una tarea mayor. Es una tarea difícil, de compromiso, de mucha voluntad”, eso, afirmó, cuando la situación de inestabilidad las ONG para su subsistencia.

José Aylwin del Observatorio Ciudadano destacó el rol que tuvo ACCIÓN en la coordinación y articulación del Movimiento por una Asamblea Constituyente. “Creo que fue un periodo de fortalecimiento ciudadano sin precedentes”, más allá de la crítica que pueda tener a lo que ocurrió después, donde las ONG se dedicaron a influir en la Ley de Participación Ciudadana y la búsqueda de financiamiento.

Por lo mismo, se centró en desafíos latentes como son la integración de las bases y el acercamiento a ONG que tratan sectores diferentes, apuntando a los territorios descentralizados. Además, instó a las organizaciones que conforman ACCIÓN a retomar el liderazgo y protagonismo que se tuvo el 2010 pensando en cómo hacer frente al desafío que imponen las políticas actuales regresivas.

Puede descargar la Retrospectiva en nuestra biblioteca de recursos, en la página DatosComunes.cl o pinchando aquí:
https://accionag.cl/wp-content/uploads/2018/12/Retrospectiva-de-la-sociedad-civil-organziada.-25-a%C3%B1os-de-ACCI%C3%93N..pdf