Asociación Chilena de Organismos No Gubernamentales

Quienes Somos Carta de Principios

La Sociedad Civil en Chile, siendo un universo heterogéneo y diverso, constituye una dimensión compleja y un espacio desde el cual la ciudadanía organizada ha efectuado un sustantivo aporte al Desarrollo y a la Democracia de nuestro país. La Asociación Chilena de Organismos No Gubernamentales, ACCIÓN, reconoce una pertenencia en ese universo ciudadano, progresista y plural, participando activamente en iniciativas que buscan potenciar y aumentar los espacios de participación reconociendo a todas y todos como sujetos sociales en la construcción de la Democracia para Chile.

El primer contingente de ONGs chilenas que se identifican con ACCIÓN surgen como un espacio pionero al calor de los debates del cambio social en los años ’60 y ’70. Sin embargo, el grueso del movimiento no gubernamental representado en ACCIÓN nace y se consolida en los años ’70 y ’80 en la lucha por la recuperación de la democracia y en la defensa de los derechos humanos, donde su aporte resultaría decisivo. Nuevas ONG han surgido posteriormente, renovándose con diversos temas de preocupación ciudadana, los que han enriquecido el debate social y al propio mundo de las ONG.

Creada en 1993, ACCIÓN es una Asociación de ONG de desarrollo y transformación social que promueve el fortalecimiento del sector ONG, a fin de incidir políticamente en la construcción de un país humano, equitativo, solidario, democrático, desarrollado y sustentable. Es un espacio autónomo, flexible, republicano, independiente y auto organizado, que pretende aportar al enriquecimiento institucional de la sociedad civil chilena. Se trata de una agrupación que se reconoce en cuatro dimensiones centrales, (i) la actoría política como voluntad de incidencia en los campos de la democracia y el desarrollo de nuestro país; (ii) la representación y defensa gremial de las ONG, (iii) el fortalecimiento institucional y la entrega de servicios a nuestro sector y asociados, y (iv), la producción de espacios de encuentro, intercambio, debate y producción de conocimientos atingentes a una agenda de temas de la ciudadanía en Chile.

En el presente – y pese a los años de democracia y a los avances en materias económicas y sociales, particularmente en la llamada “lucha contra la pobreza”-, la sociedad chilena se caracteriza por la injusticia y por la desigualdad social. El carácter del pacto de gobernabilidad de la transición chilena, establecido entre elites democráticas, militares y económicas, resultó excluyente de un mayoritario campo de grupos sociales, territorios y regiones, movimientos y organizaciones y ha afectado gravemente el carácter y profundidad de la democracia en nuestro país. En este escenario que mantiene el sistema institucional de los años 80, no se ha modificado el carácter segmentado e injusto de la estructura social chilena, ni tampoco un modelo de desarrollo que supere el carácter de productor de materias primas, con sus consecuencias de concentración económica y de depredación del medio ambiente.

Los integrantes de ACCIÓN, provenimos de una tradición que junto con reconocer su pluralidad, respondemos a formas de organización basadas en el funcionamiento democrático, participativo y pluralista. A su vez, jugamos un rol político marcado por la práctica de la autonomía social, la independencia y la construcción de una agenda ciudadana de la sociedad civil, superando las categorías políticas que caricaturizan a nuestras organizaciones como de “oposición” u “oficialistas”. ACCIÓN no pretende representarse más que a sí misma, ni sustituir la función de los partidos políticos y los movimientos sociales.

Compartimos además, como organizaciones ciudadanas, un perfil político caracterizado por una tradición de resistencia al autoritarismo; por la contribución a la consolidación de nuevos actores sociales y movimientos; por la construcción de la ciudadanía y la defensa de la ética en la política para la profundización de la democracia.

Nuestro aporte a la sociedad chilena tiene un sello particular que debe ser relevado: tenemos un compromiso ético con las personas y comunidades con las que trabajamos cotidianamente y consideramos que deben tener una participación activa en los procesos que los conduzcan a mejorar sus condiciones de vida.

Las organizaciones que hacemos parte de ACCIÓN, manifestamos la igualdad de derechos de los ciudadanos y las ciudadanas, lo que implica luchar contra toda forma de discriminación y exclusión, sea ésta del carácter que fuere: género, raza, etnia, religión, orientación sexual, nacionalidad, por nombrar las más recurrentes.

Sobre la base de tales principios ordenadores, ACCIÓN hoy cuenta con estatutos actualizados, Código de ética, y un arco estable de alianzas nacionales e internacionales, y en ese cuadro los miembros de ACCIÓN declaramos que:

  • Trabajamos por el fortalecimiento de la ciudadanía, promoviendo una amplia participación social en los asuntos públicos y en el financiamiento público al desarrollo, pues entendemos que éstos últimos no constituyen un monopolio ni del mercado, ni del Estado. Esto implica que entendemos que los recursos públicos no son gubernamentales, sino públicos. Por ello, gestionamos y administramos fondos públicos como forma de disputar una manera de construir la esfera ciudadana del desarrollo y la democracia a nivel nacional e internacional.
  • Esta aspiración pasa por nosotros mismos y se concreta en la exigencia de ser transparentes y rendir cuentas públicamente, respecto de quiénes somos, qué pretendemos, qué hacemos, cómo lo hacemos y con qué lo hacemos. Inscribimos en nuestra práctica los valores de: honestidad, probidad, ética, y transparencia; cumplimiento de compromisos, eficiencia, eficacia y efectividad, y coherencia con nuestra Misión.
  • Actuamos sistemáticamente por la erradicación de la pobreza y las desigualdades sociales, así como en la defensa irrestricta de los derechos humanos, promovemos el ejercicio pleno y la ampliación de derechos políticos, sociales, económicos, culturales y ambientales de las personas, grupos organizados y pueblos originarios. Impulsamos del mismo modo la equidad de género, el respeto y valoración de la diversidad cultural y la interculturalidad, pues sólo así se generan procesos de cohesión social.
  • Apoyamos la formulación de alternativas de desarrollo humano sustentables, buscando el equilibrio ambiental para las generaciones presentes y futuras, y que luchen contra las causas y los responsables del calentamiento global del planeta.
  • Demandamos estructuras y cargas tributarias justas y no regresivas para Chile, así como nuevas formas de fiscalidad internacional y de mecanismos innovadores de financiamiento al desarrollo. Ello se inscribe tanto en el combate contra la evasión fiscal y los paraísos fiscales así como la lucha por la generación de nuevos pactos fiscales y de impuestos globales, estos son temas cruciales para erradicar la pobreza y la desigualdad en nuestro país y en el planeta.
  • Promovemos la articulación de las ONG tanto a nivel temático, como territorial en sus distintos niveles; local, regional, nacional, latinoamericano y global. Ello, para la formulación de una agenda que las propias ONG asociadas formulen para que se confronten y dialoguen con otros actores políticos, gubernamentales y no gubernamentales, sociales y académicos.
  • Buscamos la construcción de una cultura de paz, y nos regimos por los principios de soberanía, independencia y reciprocidad, comprometiéndonos a impulsar relaciones de cooperación justas buscando el cumplimiento de los compromisos que en esta materia han asumido los países industrializados.
  • Demandamos la democratización de los medios de comunicación así como el reconocimiento del derecho ciudadano a la comunicación y que se garantice el acceso irrestricto a la información pública.
  • Finalmente, reafirmamos que nuestro principal esfuerzo está dirigido a dar mayor profundidad, alcance, densidad y calidad a la democracia en Chile. Impulsamos modalidades de “democracia participativa”, como el control, la auditoría ciudadana la vigilancia social, que permitan garantizar el más pleno desarrollo de la participación ciudadana, el reconocimiento de su diversidad y el ejercicio más amplio de derechos, principales mecanismos que permitirán construir en Chile una Sociedad más justa.

El Corazón, 6 de julio de 2007.