Asociación Chilena de Organismos No Gubernamentales

Debates Internacionales: Desarrollo sostenible, participación ciudadana y rol de la sociedad civil

 

Entre el 9 y el 18 de julio se desarrolló el Foro Político de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (HLPF) en Nueva York y ACCIÓN, estuvo presente a través de su Director Ejecutivo, Miguel Santibáñez. Aquí comparte algunas reflexiones sobre la instancia, los desafíos para la sociedad civil y adelanta algunos de los temas que se discutirán en Chile en el Encuentro Mundial de ONG del próximo 7 de septiembre.

 

Como Asociación Chilena de ONG estamos vinculados a otras Asociaciones Nacionales de ONGs a través de la Mesa de Articulación de América Latina y el Caribe y participamos activamente en varios debates y paneles de reflexión sobre el cumplimento de la Agenda2030 por el Desarrollo Sostenible, junto con otras coaliciones regionales como la coalición asiática, la africana, la europea, entre otras.

En ese marco una instancia relevante fue el Foro Político de Alto Nivel, donde se realizan las presentaciones de los llamados Informes Nacionales Voluntarios (en inglés Voluntary National Review o VNR) que realizan los Estados miembros sobre la implementación de los Objetivos para el Desarrollo Sostenible (ODS). Ésta es la instancia internacional más importante de Naciones Unidas para dar seguimiento global a la Agenda 2030.

 

Limitaciones a la participación ciudadana y priorización de los ODS

Este año, en el caso latinoamericano diez países hicieron su presentación y tres de ellos por segunda vez: Colombia, México y Uruguay. Las presentaciones son bastante breves. En total tienen un tiempo que no supera los 30 minutos y se dividen en 15 o 20 minutos de informe oficial para dar paso luego a preguntas de los Estados miembros y, en los últimos dos o tres minutos, recién se abre el espacio a preguntas de la sociedad civil.

Los informes oficiales están a cargo de los gobiernos, principalmente a nivel ministerial y, en algunos casos, incluye la participación de algún sector relevante de la actividad nacional, como pueden ser parlamentarios, empresarios o, en raros casos, algún representante del sector ONG. En ellos predomina la reafirmación de actividades que se intentan vincular con la implementación de la Agenda2030, pero que no necesariamente son innovaciones, sino políticas públicas que ya se vienen realizando. En algunos casos hay países que tienen planes nacionales de desarrollo y han intentado hacer una conexión con las temáticas de la Agenda de Desarrollo.

Allí surge un debate respecto de los grados de participación ciudadana que existen en este espacio internacional. Yo diría que este 2018 uno de los elementos centrales fue, justamente, la gran interrogante sobre la participación ciudadana. Hay que considerar que el HPLF implica una institucionalidad compleja, lo que se puede ver en la misma materialidad cotidiana dentro de Nacionales Unidas, que se expresa en muchos filtros, muchas barreras, muchos controles para pasar de un lugar a otro o para  informar sobre las actividades relevantes que hay a nivel oficial y extra oficial.

Hay un segundo foco de polémica que tienen que ver con la priorización que hace Naciones Unidas de algunos ODS para revisar con mayor profundidad cada año. Eso genera un conflicto, porque uno de los principios de la Agenda2030 es la interconectividad de los 17 Objetivos, su indivisibilidad, el que “si no se cumple uno no se cumple ninguno”, lo que va muy fuertemente acompañado de la idea de que “Nadie puede quedar atrás”.

 

Una mirada al HLPF 2019

A futuro el proceso se percibe con algunos cambios. Probablemente el 2019 haya un nuevo formato, pero de hecho ya hay más de 30 países inscritos para hacer su presentación voluntaria, por lo que probablemente se mantendrá una lógica muy similar. Si uno suma la cantidad de países que se han presentado, 44 este año, cerca de 40 el año pasado, estamos hablando prácticamente del 40 por ciento de países que han hecho sus presentaciones voluntarias y probablemente se va a superar el 50 por ciento el 2019.

Si se mira a gran escala, uno podría decir que la Agenda2030 ha tenido un impacto político positivo ya que ha obligado a los países a hacer una presentación, a salir a la pizarra, con todas las limitaciones que tiene  el modelo, donde uno puede entrar a la discusión de los VNR, es decir, si son una metodología adecuada en términos de generar un debate sobre democracia y desarrollo, particularmente sobre desarrollo sostenible y si eso está gatillando un debate real a nivel país. Se trata de si se logra bajar el trabajo de un informe presentado ante Naciones Unidas y si realmente están funcionando estas estructuras de Consejos Nacionales de Implementación de la Agenda2030 y que efectividad tienen.

Esa es una pregunta que la sociedad civil se hace y yo diría que es la principal pregunta en el marco del campo de quienes operamos principalmente fuera de Naciones Unidas.

 

Reducción de espacios a la sociedad civil

Pensando en que “Nadie se quede atrás” es que las organizaciones de la sociedad civil llegaron al HPLF a debatir sobre los temas que les preocupan y allí los espacios de participación son claves. No sólo hablamos de los espacios en el marco de estos encuentros internacionales, sino en torno a la reducción del espacio político de la sociedad civil en general.

Por distintas razones, en algunos países la situación es más grave y, algunas veces, no distingue mucho del color político, de los gobiernos, en algunos casos son gobiernos de izquierda que han hecho una reducción del espacio de la sociedad civil, los movimientos, los pueblos o de dinámicas de construcción de autonomías, de distintos procesos que ocurren en la base social y en la sociedad civil. Esa es la mayor preocupación.

Uno podría destacar el caso de Colombia, donde hay cosas que no se conocen mucho. Allí, desde el momento en que se firmó el Acuerdo de Paz hay 300 asesinados, hay una situación sumamente grave incluso para los propios dirigentes de las organizaciones no gubernamentales. Quienes estaban allí nos comentaron la dificultad que tienen personalmente de movilizarse a terreno, incluso por primera vez hay municipios que los están convocando a hacer actividades conjuntas y ellos no pueden asistir porque les significa un riego de vida.

Allí hay un problema complejo que se suma a otras situaciones que están ocurriendo en Centroamérica, en Honduras, en Guatemala, en Nicaragua, entre otros, te pone en un escenario regional muy complejo, con el incremento de las disposiciones conservadoras, de posiciones intransigentes de los evangélicos, posiciones autoritarias del poder político, de sectores muy reaccionarios, todo en un tono bastante desfavorable para la sociedad civil.

Estos sin duda son temas globales que inquieta y que se enmarcan en el debate por un espacio habilitante para las ONG, para la acción de la ciudadanía organizada, elementos que se abordarán con fuerza en el Encuentro Mundial de ONG que se realizará el próximo siete de septiembre y que organiza ACCIÓN.