Asociación Chilena de Organismos No Gubernamentales

Organizaciones de Mujeres llaman a rechazar la libertad condicional en crímenes de lesa humanidad y denuncia la complicidad del gobierno

Una declaración publicada por diversas organizaciones de mujeres insta a la sociedad comprometida con la defensa de los derechos humanos a rechazar los fallos de la Corte Suprema que han liberado a siete criminales de lesa humanidad y denuncian que dicha acción ha contado con la complicidad del gobierno. Para las firmantes, con esta medida “se ha vuelto a momentos jurídicos similares a la dictadura”.

Sigue generando reacciones la libertad condicional otorgada por la Corte Suprema a a siete reos condenados por crímenes de lesa humanidad. La decisión que impactó no sólo a las agrupaciones de familiares de víctimas, sino a numerosas otras organizaciones y a gran parte de la sociedad.  Londres 38 Espacio de Memoria envió una carta de denuncia a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y luego un conjunto de 49 organizaciones de mujeres y de defensa de los derechos humanos lanzó una declaración pública con dirección a la Corte Suprema. En la declaración se busca relevar la extrema gravedad de dicha decisión judicial, y se llama a la sociedad organizada a rechazar esta acción del máximo tribunal, la que cuenta, dice el documento, con la complicidad del gobierno. A continuación reproducimos la declaración.

CORTE SUPREMA VERGÜENZA NACIONAL

 

Verdad, justicia y reparación son medidas que la sociedad exige, para efectivamente garantizar que no habrá repetición del terrorismo de Estado y de las crueles violaciones a los derechos humanos vividas durante la dictadura cívico-militar.

La verdad ha sido ocultada en viles pactos de silencio o transformada en abominables mentiras por los criminales condenados, por los que están prófugos y por los que siguen en el poder.

El poder ejecutivo y el poder judicial se reencuentran en la actualidad reeditando una oscura etapa en que la mano asesina de uno, ahora sus herederos, contaba con la impunidad garantizada por el otro, los jueces de la Suprema.

Eso lo sabemos las mujeres en nuestros propios cuerpos. El poder judicial sistemáticamente ha desestimado y silenciado la violencia política sexual o tortura sexual experimentada por casi la totalidad de las mujeres prisioneras y la considera una especie de “daño colateral”. En Chile, no hay ni una condena por los crímenes sexuales ocurridos en dictadura.

Los “defensores de la vida” de este gobierno nada dijeron cuando las prisioneras abortaron producto de las torturas, tampoco se les escuchó cuando mujeres embarazadas fueron torturadas, fueron violentadas sexualmente por animales o desaparecieron de la faz de la tierra. ¡Qué distinta reacción del gobierno cuando agredieron al fascista Kast!

Ahora, tienen una preocupación “humanitaria” por los asesinos y torturadores, enmascarando la impunidad que por múltiples artimañas han tratado de imponer desde hace décadas. Una más de sus infames mentiras.

La libertad concedida a los criminales de lesa humanidad da cuenta del triunfo de los pactos transicionales de silencio e impunidad.

No sólo no hay justicia, ni verdad ni reparación para las y los sobrevivientes de tortura y prisión política ni para los familiares de detenidos/as desaparecidos/as y ejecutados/as, sino además se ha cimentado el camino para la continuación de la violación de los derechos humanos, prueba de ello es que en el último año se han interpuesto más de 2.000 denuncias por tortura en nuestro país.

Así, se ha naturalizado la violencia política por parte del Estado apoyando a fascistas como Kast, enalteciendo discursos misóginos y de odio y no actuando cuando las mujeres, las feministas, fueron agredidas en la marcha por el aborto libre, legal, gratuito y seguro el pasado 25 de julio.

Esperamos que los ojos abiertos de Marta Ugarte  acompañen a los asesinos en su libertad condicional y a los jueces, cuando se retiren satisfechos de su “misión cumplida”; también el grito de Beatriz Díaz Agüero, argentina embarazada, fusilada en Octubre de 1973, cuyo asesino fue indultado por Sebastián Piñera.

Como mujeres feministas seguiremos luchando, siguiendo el legado de nuestras compañeras detenidas desaparecidas, ejecutadas, torturadas, violadas y explosionadas durante la dictadura cívico-militar,  por una sociedad justa y libre de opresión patriarcal.

Convocamos a todas, todos y todes que están comprometidos con la verdad y la justicia y a las organizaciones sociales y políticas a rechazar la resolución de la Corte Suprema y la complicidad del gobierno.

 

*Foto principal: ATON