Asociación Chilena de Organismos No Gubernamentales

Álvaro Ramis: “La sociedad civil debe ser incorporada en el núcleo del diseño de la política y la estrategia de cooperación internacional”.

En el marco de una investigación de ACCIÓN junto con la Alianza de OSC para la Eficacia del Desarrollo en América Latina (AOED), el académico de la Universidad de Chile, Álvaro Ramis, presentó el informe “Contexto político regulatorio de la cooperación internacional chilena. Una mirada desde la sociedad civil”.
En su trabajo da cuenta de la forma en la que se está desarrollando la política de cooperación internacional en nuestro país, sus avances, sus límites y el rol que tiene la sociedad civil organizada en este debate.

¿Por qué surge la necesidad de trabajar y reflexionar sobre las políticas de Cooperación Internacional?
Primero tematizar la cooperación internacional. Visibilizar la existencia de cooperación internacional chilena, conocer que existe una política, que tiene una historia, que ha evolucionado a lo largo de los años, que está realizando actividades, implementando proyectos y que es importante para el país. Es un tema nacional, de relevancia y que no es objeto de deliberación, discusión, observación. Entonces es muy importante ponerla en debate para que sea una política democrática, responsable, que crezca, que se haga cargo de tareas en los cuales el país tienen deberes, compromisos internacionales. Y además que cree una masa crítica que permanentemente debata sobre este punto. Es decir, para poder crear esta política, llevarla adelante y hacerla sostenible se necesita una comunidad de opinión respecto a la cooperación internacional.

… O sea es un tema que no se debate públicamente, pero donde las decisiones nos afectan directamente…

Sí, exacto. El país está generando una política de cooperación, pareciera no ser conocida, porque la agenda noticiosa copa otras áreas de la realidad y, por lo tanto, esto no está suficientemente relevado. Chile necesita implementar y debe implementar esta política de cooperación y hacerlo acorde a los compromisos internacionales que se han ido formulando a partir de la participación de la sociedad civil, que ha ayudado a definir esos estándares de implementación de la política de cooperación internacional. Además debe ser participativa, porque la sociedad civil es la que logra dar el plus, generar el marco para hacer eficaz esta cooperación.

¿Cuál o cuáles dirías tú que han sido los mayores hallazgos del estudio?

En primer lugar la política de cooperación, siendo técnicamente correcta o adecuada en términos formales, todavía tienen que hacerse carne en una interinstitucional que reconozca a la sociedad civil. No es un problema solo de la Agencia de Cooperación Internacional, sino del Estado, que no tiene una política de relacionamiento adecuado, una institucionalidad para relacionarse con la sociedad civil, por eso se generan dificultades, se produce una frustración participativa. Es decir, se consulta a la sociedad civil, pero eso no logra impactar en los cursos de acción de la institucionalidad.

Otro elemento que creo relevante es que se requeriría, a largo plazo, una Ley de Cooperación Internacional que vaya más allá de lo que podemos llamar la ley que creó la agencia, y esa Ley de Cooperación Internacional, debiera ser un marco integrador de la política chilena de cooperación internacional a largo plazo que vislumbre como Chile se instala y desarrolla una política de cooperación con distintas instituciones. Una es la agencia, pueden haber otras instituciones en el Estado que también generen políticas de cooperación articuladas a la agencia y que promuevan en la sociedad civil una educación para la cooperación, una educación para el desarrollo, que impulse la visibilidad y el debate político respecto a la cooperación internacional.

¿Es posible la integración regional bajo el actual contexto de globalización y la primacía de modelos económicos neoliberales en América Latina?

Bueno, yo creo que los instrumentos de integración hoy día están en una fase de rediseño y lo importante es que los gobiernos comprendan que las políticas de integración deben ser políticas de Estado a largo plazo, que no pueden variar o manipularse por intereses inmediatistas y electoreros, sino más bien deben tender a hacer de la integración un objetivo estratégico y además crear instrumentos para que, justamente la cooperación, sea la forma de legitimar esos instrumentos de cooperación, es decir, de integración. Las vías de cooperación internacional pueden ser, por decirlo de alguna manera, las carreteras afectivas y políticas de la integración y hay mucho que aportar en ese campo.

¿Cómo observas la participación de Chile en este escenario?, ¿cómo evalúas su política de alianzas?

Creo que la política chilena en los últimos cuatro años navegó entre aguas complejas porque justamente había una serie de críticas a los procesos de integración en curso y no había una propuesta de su superación o de su perfilamiento y, en este contexto actual el nuevo gobierno parece no tener una política muy clara respecto a las prioridades que le va a dar a la reiteración latinoamericana, más bien es una política más efectista respecto a los temas de emigración y comerciales y, sobre todo al poder visibilizar ciertas orientaciones más bien ideologizadas de la política exterior, más que una consistencia en relación a las instituciones que se han ido construyendo y que se deben fortalecer y mantener producto de la responsabilidad que el Estado ha asumido a la hora de construirlas. Entonces uno esperaría que durante estos cuatro años se entienda desde el Ministerio de Relaciones Exteriores que la cooperación internacional es un instrumento de política que vehiculiza intereses de Estado y no solamente de gestión gubernamental.

Dijiste en la presentación que se realizó el 11 de mayo pasado que el meta-relato del debate sobre cooperación internacional es la relación entre la sociedad civil y el Estado. Cuéntanos cómo ves que operan las lógicas de participación aquí.

La cooperación Estado-Estado tiene límites, debido a que las constituciones fiscales, gubernamentales, pueden cooperar en ciertos niveles, pero tienen una cierta dificultad o cierta inflexibilidad, una cierta complejidad administrativa, comunicativa, estructural que hace que su cooperación tenga marcos acotados de posibilidad. Entonces para poder hacer una cooperación eficaz es importante la participación de la sociedad civil que logra dar a la cooperación ese marco de agilidad, flexibilidad, visibilidad, efectividad, que no logra la cooperación Estado-Estado y para eso entonces es importante la participación porque tú no puedes involucrar a la sociedad civil como un actor pasivo al cual tu convocas a participar sin hacerlo parte también del diseño de esa política. Entonces, por la propia naturaleza de los procesos de cooperación internacional la sociedad civil debe ser incorporada en el núcleo del diseño de la política y la estrategia.

Revisa el informe aquí: Contexto político y regulatorio de la cooperación internacional chilena. Una mirada desde la Sociedad Civi